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POKO FRECUENTE, CON ALAN ABEL


En motivo de la premiere española de , que ha tenido lugar este fin de semana en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, hemos conocido a Alan Abel. , documental ganador del Slamdance Festival, es un genial repaso por las excentricidades y los bulos más sonoros de este maestro del montaje mediático. Su hija Jenny Abel produce y pone voz al film, explicando una singular y divertida infancia al lado de Alan. Tras el pase de la película, los dos Abel, padre e hija, han protagonizado una brillante ponencia para los que asistimos a una edición más del en el CCCB. Su mensaje: “No crean todo lo que dicen los medios”.

Acerca de Alan Abel

Mundialmente conocido como el padre de la falsificación mediática, Alan Abel ha engañado profesionalmente a los medios de la comunicación para denunciar desde la pobreza a la corrupción política hasta la tele-basura dando de paso un puntapié a la inteligencia humana. Su carrera como hoaxer (montajista) empezó en los 50 casi por casualidad, cuando vio que la prensa tomaba en serio su falsa y absurda cruzada contra la desnudez de los animales. En estos más de 40 años, y demostrando un abasto manejo de los medios, ha creado noticias realmente inverosímiles, aunque no lo suficiente “para periodistas vagos, hambrientos de historias originales y con un dudoso concepto de la contrastación”. Cuatro de sus más célebres hoaxes:

1.En 1972, y en pleno Caso Watergate, Abel atrajo a más de 150 periodistas hacia una rueda de prensa para presentar al “Garganta Profunda”. Tras un pasamontañas, se ocultaba en realidad un simple actor que a los dos minutos interrumpió el acto para discutir por teléfono con su mujer y abandonó la sala dejando a los reporteros tan estupefactos como intrigados.

2.En 1979 Abel montó la primera escuela de mendigos de América. Creó falsas asignaturas en las que enseñaba cómo elegir el mejor sitio para mendigar, o cómo abordar al ciudadano de la forma más efectiva. Este hoax, que algunos diarios publicaron como noticia de portada, quería poner de manifiesto las enormes desigualdades y el aumento creciente de los homeless en los Estados Unidos tras la crisis del petróleo

3.En 1985, y con el objetivo de denunciar el descenso de la calidad televisiva, Abel boicoteó The Phil Donahue Show, por entonces el programa en directo con mayor audiencia de la WNBC. Consiguió aportar todos los testigos para el tema “Gays de la tercera edad” y les ordenó a todos desmayarse cuando el presentador, Phil Donahue, les diera la palabra. Uno tras otro fueron desplumándose hasta que, con cinco ancianos ya fuera del plató, la cadena cortó la emisión por temor a un posible virus. En los noticieros nacionales, Phil Donahue atribuyó ese desmayo múltiple a una temperatura excesiva en el estudio, a la edad de los invitados y a un ‘efecto dominó’ causado por la ansiedad de aparecer en televisión.

4.En 2000, y en vistas a la Convención Nacional Republicana, Abel creó la Asociación contra la Lactancia Materna por ser ésta “una relación incestuosa entre la madre y el bebé”. Aportó falsos estudios que demostraban que los hijos amamantados eran proclives a caer en la droga, el tabaco y la delincuencia. Por si fuera poco, avaló su teoría con el testigo de varias madres (en realidad actrices) que admitían haber sentido placer sexual al dar el pecho. Tras miles de mensajes insultantes en el contestador automático de la supuesta Asociación y más de 200 entrevistas concedidas, Abel reveló el hoax.

Tras fingir su propia muerte con esquelas en todos los periódicos americanos (motivo: que en el ascensor de la Fox, donde había sido citado para llevar su vida al cine, oyó cómo dos ejecutivos comentaban en burla que era mejor esperar a que el viejo Abel muriera para ahorrarse derechos sobre la película), Alan Abel vive dando conferencias por todo el mundo. Quien sabe si preparando su próximo hoax…